Hay dolores que no aparecen de golpe, sino que se instalan poco a poco: una tendinitis que vuelve, una fascitis plantar que limita al caminar, una molestia en el hombro, el codo o el talón que no termina de mejorar.
Las ondas de choque son una tecnología de fisioterapia que puede utilizarse en procesos persistentes en tendón, tejido o dolor localizado. En Espai Vital las aplicamos siempre después de valorar tu caso, entender el origen de la molestia y decidir si esta herramienta tiene sentido dentro de tu plan de tratamiento.
Pueden ayudar en casos como tendinopatías, fascitis plantar, espolón calcáneo, calcificaciones, epicondilitis, dolor de hombro, tendón de Aquiles, tendinopatía rotuliana o molestias crónicas localizadas, aunque también en suelo pélvico siempre con criterio profesional y seguimiento.
El objetivo no es “poner una máquina”, sino dar al tejido el estímulo adecuado para acompañar su recuperación y ayudarte a avanzar con más claridad, seguridad y confianza.
Según el origen de tu dolor o lesión, las ondas de choque pueden complementarse con otros servicios y tecnologías para tratar molestias persistentes, mejorar la recuperación del tejido y avanzar con un plan más completo.